sábado, 30 de julio de 2011

Dos horas bajo la lluvia.

¿Cuanto tiempo hacía que estaba allí? Sentada sobre ese gran árbol, mientras luchaba contra un par de lagrimas para que decidieran quedarse en sus ojos y una pequeña tormenta de verano amenazaba con desatarse en cuestión de minutos. No se lo había preguntado realmente... No se le había pasado por la cabeza, ya que lo único que ocupaban sus pensamientos en ese momento, era el dolor que le habían hacía tan solo unos momentos... Los recuerdos se acoplaron dolorosamente en su mente.

- Tú... ¡Tú siempre fuiste tú! - Replicó con furia  al ver como Catrina, la que creía era su hermana del alma abrazaba aún por el cuello al chico por el que ella suspiraba.
- Mar, no, espera esto no es lo que crees - Dijo al separarse de Travis.
- ¿No es lo que creo? ¿Que no es lo que creo? - Dijo soltando una risa llena de amargura. - Soy estúpida Catrina, pero no tanto para no ver lo obvio, eres una sucia perra traicionera.
- No te llames estúpida, no lo eres, enserio perdóname - Titubeo Catrina con dificultad.
- Si soy una estúpida, por creer que tu eras mi amiga, púdrete ¿Me oyes? PÚDRETE. No quiero volver a ver te la cara otra vez para que te burles y te rías de mi nuestra amistad terminó.

Había vivido engañada durante muchísimo tiempo por Catrina y ella nunca había querido abrir los ojos... El único que se lo había advertido, estaba en ese momento en su habitación con las cortinas cerradas y Mar estaba segura de que luego de como lo había tratado, el no querría volver a verla jamás... Se sintió tan mal por no haberle hecho caso... O mejor dicho, si le hizo caso, después de todo de no haber sido por Nick ella nunca hubiera ido a ese parque donde su supuesta mejor amiga devoraba los labios del chico con el que había estado soñando desde hacía 5 meses.
Pensó entonces de la forma que le había gritado a Nick por osar culpar a su mejor amiga de algo así... Lo había maltratado tanto... Pero eso solo causó que las lagrimas que tanto luchaba por retener salieran por montones para vivir su corta vida en sus mejillas para terminar de morir en sus labios... Las gotas comenzaron a caer y ella puso su cabeza en sus rodillas no sin antes echarle una última mirada a la ventana cerrada de Nick... Deseaba tanto tenerlo al frente para tirarse en sus brazos y sollozar sobre su pecho lo mucho que lo sentía... Pero sabía que no sería así... Sintió entonces como pequeñas gotas comenzaron a caer del cielo...

- Los amigos se cuentan con los dedos de una mano... Creo que te lo mencione antes de que me tiraras el peluche que te regale sobre mi cabeza - Mar se estremeció al oír su voz.
- Lo siento mucho - Dijo sin levantar la vista con voz llorosa, Nick no dijo nada, solo suspiro y subió al árbol para sentarse en una rama junto a ella y la rodeo con su brazo.
- No hay nada que perdonar Mar... Sé que es difícil pensar que alguien tan cercano a ti te este haciendo tanto daño en silencio, pero debía decírtelo, antes de que te enteres por la boca de alguien mas.
- Igualmente lo siento, creí que jamás querrías volver a hablarme por la forma que te traté
- A mi también me han traicionado cariño, se que aveces no queremos verlo, realmente siento haber sido tan brusco por haber abordado el tema de esa manera - Contestó Nick en un suspiro.
- Igualmente no merecías mi maltrato, tuve que haberte escuchado...
- Lo hiciste, fuiste y te enfrentaste con Catrina, me siento orgulloso de ti pequeña - Dijo acercándola como pudo a su cuerpo húmedo por efecto de la lluvia - Y creo que esto te pertenece - Agrego acercándole el peluche que ella le había arrojado.
- Gracias, eres un gran amigo Nick, no sé que haría si no estuvieras...
- Siempre estaré para ti... Siempre

Sus miradas se encontraron, Mar comenzó a sentir un cosquilleo en su interior, los ojos achocolatados de Nicholas eran penetrantes pero a la vez dulces, luego su mirada examinó con cuidado cada uno de sus bellos lunares, revisó con cuidado sus facciones, su cabello, su nariz, y sus labios... Oh sus labios, se veían tan suaves y carnosos. Sin darse cuenta ella mordió con cuidado su labio inferior, y volvió a mirar los ojos de Nick, él había curvado su boca en una cálida y tierna sonrisa.

- Vi hace unos momentos que llorabas... Odio verte triste ¿Lo sabías?
- Pues no...
- Oye anímate, Travis no es el único chico de la tierra y ademas... - Cortó su oración para ver por todos lados y susurrarle una respuesta. - El disfruta de usar boxers de Barney. - Mar solo pudo reír ante la tontería que Nick había dicho, lo cual hizo que el sonriera, ya que ella no lo sabía, pero se derretía al oírla reír.
- En realidad no lloraba por eso, lloraba por el hecho de como te había tratado realmente creía que tú jamás me perdonarías
- Ya te lo explique cariño, lo único que deseo es que esa hermosa sonrisa jamás abandone tu rostro, enserio no tienes idea de lo que significas para mi

Continuara.

No hay comentarios:

Publicar un comentario