domingo, 31 de agosto de 2014

Duffy.

Oh pequeña e insignificante Duffy, ¿creíste de verdad que podías tener felicidad por tantos días? ¿de verdad creíste que vos podes o mereces estar bien? pues déjame decirte algo, no, no lo mereces y no, tampoco lo vas a tener. 
Mira el desastre que es tu vida, mira como llegas a reaccionar por estupideces, mira como no servís siquiera para consolar a las personas que, según vos, te importan. 
¿Qué clase de persona sos? ¿qué clase de amiga sos? no servís, ¿aún no te das cuenta de ello? ¿todavía no llegaste a comprender que todos se van a alejar? ¿quién querría quedarse al lado de una Duffy como vos? 
Sos densa, sos molesta, sos poco interesante, inmadura y das pena... ¿podrías entenderlo de una vez y dejar de ponerte en vergüenza? 
Poné las prioridades de tu vida en orden y quizás ahí pueda que haya gente que te aprecie un poco más, enserio sos una enferma. 
Das asco. Das pena. Das lástima. Sos mala amiga. Una persona idiota. Una rechazada. Una Duff.

Y dicho ésto, ella se retiró del frente del espejo mientras sus lágrimas caían sin control.
Al fin se había dicho todo lo que pensaba de ella misma. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario