domingo, 11 de septiembre de 2011

Dos horas bajo la lluvia. (Parte II)

Y realmente no lo sabía, ella no de daba cuenta de lo mucho que ella significaba en la vida de Nick, ellos habían crecido juntos, habían sido los mejores amigos desde siempre, pero desde hacía algún tiempo los sentimientos de Nicholas habían comenzado a cambiar, ya no pensaba mas en ella como la pequeña niña con sus grandes coletas que solía jugar con él a los exploradores...
Ella ya no era esa niña, era toda una mujer, pero una mujer que era frágil como el cristal y delicada como los pétalos de una rosa, así que no quiso arriesgar su amistad con ella con estúpidos sentimientos.
Él realmente creyó que podría olvidarla... Se equivocó el sentimiento que él creía capaz de eliminar, lo único que hizo fue fortalecerse, cada día que pasaba el la amaba un poco mas, ya no sabía que hacer, se ponía loco sabiendo que ella suspiraba por otros chicos, pero aprendió a vivir con eso.
Ahora una duda asaltaba su cabeza, Travis estaba fuera del camino... Él era su soporte en ese momento... ¿Debería tomar la iniciativa y demostrarle que él sería capaz de amarla con locura? ¿O lo dejaría pasar de nuevo hasta que ella encontrara otro chico por el cual suspirar?


"Ni lo sueñes Jonas" - se dijo a sí mismo - "Esta es tu oportunidad, no es que te quieras aprovechar de ella, sino todo lo contrario, solo quieres cuidarla y amarla como lo haz deseado durante tanto tiempo"


Volvió a observarla, ella estaba mojada gracias a la lluvia que acababa de desatarse, sus ojos color marrón oscuro habían perdido su brillo, en ese momento estaban llenos de tristeza, su carita estaba adornada con el rastro de las lagrimas que habían caído minutos antes por sus mejillas, sus labios estaban empeñados en hacer una mueca de tristeza, verla así solo le deshacía el corazón.

- Deberías ir a casa cariño podrías enfermarte - Dijo con voz ronca.
- Estoy bien no tengo frío pero si tu quieres irte no te detendré - Dijo Mar con gesto ausente.
- No te voy a dejar sola
- Entonces nos empaparemos
- No me importa, pero insisto en que deberíamos entrar ¿Amanda esta en casa?
- No, está trabajando, hoy no vendrá a casa, esta hasta la cabeza con reuniones y cosas de ese estilo
- ¿Que tal si entramos y te preparo un chocolate caliente?
- Me convenciste con lo del chocolate

Nick quería animarla, demostrarle que Travis era solo un idiota, y claramente, haría todo lo posible para que ella se fijara en él, se prometió a sí mismo que la iba a sorprender, cuando Nick se proponía algo movía mar y tierra para conseguirlo, y esa no era la excepción, la amaba y nada ni nadie haría que renuncie a ella.

- ¿Por qué no mejor vas a tu casa y te cambias? Estas empapado Nick
- No importa
- Te enfermaras, anda ve a casa, yo también aprovecharé y me daré una ducha, no te preocupes no me iré a ninguna parte Jonas - Dijo ella con una pequeña sonrisa.

¿Como negarle algo a esa sonrisa? Pensó el, no había mas remedio,  le dio un pequeño beso en la mejilla y fue a su casa para ducharse y cambiarse.
Cuando estuvo seco y mas a gusto volvió a ir para la casa de Mar, ella le abrió y lo invitó a pasar.
Estuvieron toda la tarde juntos como en los viejos tiempos, Nick se preguntó porque de repente ellos se habían distanciado y después lo recordó.
Sus celos.
Ver a Mar con otros chicos que no fueran el y mas que nada con sus intenciones ocultas lo volvía loco, y decidió poner distancia entre ellos para que no sea tan doloroso, pero le sucedió al revés, ya que no le gustaba estar tan lejos de ella.
Se sintió bien poder estar juntos sin que nadie los molestara... Pero ahora tenía que centrarse en su objetivo, que Mar sea suya para siempre.

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